Posteado por: tucidides | 5 noviembre 2009

El engaño de los “ex-gays”…

05 de noviembre de 2009 08:00 am

Héctor Gustavo Ruiz — cantante de música sacra, hermano del cantante Víctor Manuelle y mejor conocido en el ambiente artístico como la transformista Milena Lane — estuvo recientemente en Anda Pa’l Cará confundiendo al pueblo puertorriqueño sobre la homosexualidad. Y no se lo voy a permitir. Quiero poner las cosas claras — bien claras: la orientación sexual no es una enfermedad, por lo que no hay que buscarle una cura. Punto.

No es la primera figura pública que se presenta ante los medios de comunicación para mentir sobre su alegada “conversión” y su cambio de orientación sexual, pues el Negrito Bombón — Vicente Martínez — también ha hecho semejantes declaraciones. Pero aquí hay que educar a un pueblo y este tipo de acto homofóbico, inmoral e inhumano se tiene que denunciar como lo que es: una patraña. Es un intento de los grupos fundamentalistas de capitalizar ante la baja autoestima, los miedos y la confusión de muchas personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT) que aún quieren tener un vínculo con una religión que l@s rechaza y deshumaniza. Estos grupos fundamentalistas han usado tácticas consideradas antiéticas, inhumanas y dañinas para degradar y demonizar a las personas LGBT.

Desde la década de 1970 en Estados Unidos se descartó como patología. Mientras que en la década de de 1990 la Organización Mundial de la Salud, también, lo eliminó de los diagnosticos de enfermedades mentales. Incluso, para que quede más claro: hace unos meses, la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés) confirmó — una vez más — que la orientación sexual no se puede cambiar. En una resolución presentada en su más reciente convención anual, la APA urgió a l@s profesionales de la salud mental a evitar ofrecer terapias “reparativas” pues la orientación sexual no puede cambiarse. De hecho, la organización estableció que dichas terapias pueden ser dañinas, no tan sólo para las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT), sino para sus familias y para la sociedad. Y también urgió a l@s profesionales de la salud mental y los grupos fundamentalistas a que cesen y desistan de presentar falsos argumentos de que la homosexualidad se puede “curar”.

Y es que lo único que debemos “curar” es la homofobia. Debemos reconocer que el prejuicio en contra de la orientación sexual y la identidad de género es un mal social que tenemos que combatir. Tenemos que crear una sociedad que acepte e incluya cada un@ de nosotr@s, especialmente l@s jóvenes que se identifican como lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros. Ciertamente tod@s seremos más saludables cuando cada un@ de nosotr@s pueda traer su completa humanidad, su completa identidad a nuestros trabajos, a nuestras escuelas, a nuestras iglesias y a nuestras comunidades.

A Héctor y a Vicente — así como a todas las personas que han sufrido la inhumana terapia de conversión — les invito a liberarse del yugo de la opresión que se les ha impuesto. La felicidad está en aceptarse, valorarse y respetarse tal y como un@ es. Pero mientras encuentran su propia verdad, no confundan a este pueblo y mucho menos, confundan a jóvenes que están descubriendo su orientación sexual o su identidad de género. Están haciendo un daño irreparable — atentando contra la vida, la salud y el bienestar de jóvenes LGBT que necesitan autoaceptarse y entender que no hay nada malo en ser lesbiana, gay, bisexual o transgénero. Que sí pueden ser felices afirmando su orientación sexual o identidad de género y vivir una vida plena.

A Héctor y a Vicente — los responsabilizo por cualquier daño que puedan causarle a una persona LGBT, por confundirl@s y por poner en riesgo su bienestar y su salud emocional y física. Les invito a que reflexionen y detengan su intento de justificar su opción de autoinhibirse de vivir de acuerdo a su inherente orientación sexual o identidad de género. Esa es su opción personal y particular, pero no es real y mucho menos saludable. Hay que ser responsables.

Pedro Julio Serrano es un activista de derechos humanos y fundador de Puerto Rico Para Tod@s, una organización que lucha por los derechos de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT). Para más información, favor visitar www.prparatodos.org. Sígueme en Twitter: @PJ_Serrano.

Fuente:http://vocero.com/blog.php?id=568

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