Posteado por: tucidides | 28 diciembre 2009

Poesía en los pies de foto

El autor de Españoles de tres mundos, un libro cuya reedición en Visor coincide con la recuperación de Guerra en España, practicó de joven la pintura al óleo y dibujó durante toda su vida. Siempre, además de poeta, se consideró “un gran visual”. No sorprende, pues, que uno de los capítulos más impactantes de Guerra en España sea el gráfico. Durante años, el escritor recortó fotografías de los periódicos relacionadas con la contienda española y sus derivaciones internacionales. En muchos casos, el propio Jiménez añadía de su puño y letra un pie de foto más visceral que descriptivo. El conjunto forma un curioso álbum en la línea de los que Bertolt Brecht, un escritor de muy distinto signo, realizó por las mismas fechas sobre la guerra mundial.

Dos grandes grupos de personajes protagonizan el álbum de Guerra en España: los niños y los fascistas. Los primeros fueron siempre su gran preocupación. Los segundos, su bestia negra, la negación de todo lo que él defendía. En la colección de imágenes, no obstante, hay protagonistas de ambos bandos: escritores como sus amigos Machado y Lorca, cuyo asesinato conmocionó a Juan Ramón, que lo había conocido en la Residencia de Estudiantes, o políticos como Pasionaria, Companys (“Pero ustedes lo fusilaron”, dice el pie añadido por el poeta) o Queipo de Llano. También Hitler (“¿Podrá este gorila, cerdo, tiburón, rejir el mundo?”) y Mussolini (“Il Duce en el aria final de la opereta: España para los italianos, bufa. Bufa Il Duce… y la opereta”). Otra de sus andanadas se dirige a José Bergamín, con el que polemizó por extenso hasta el punto de acusarle de estar tras el asalto a su piso madrileño (uno de los asaltantes había trabajado como secretario en Cruz y raya, la revista dirigida por Bergamín). Bajo el recorte de una entrevista a éste, Juan Ramón Jiménez escribió: “¡Qué mono el Mono con el mono! / ¡El Mono con el mono, con el mono / del mono! Mono, mono, mono. / Trimono, Trimotormono. Trimono. Triple Anís del Mono. / ¿Unamuno? ¡Unimono! (Estilo del mono). // ¿Cuánto le ha costado ¿a quién? ¿Esta entrevista grotesca?”.

Con todo, como dice la profesora González Ródenas, “Juan Ramón respetaba todas las posturas siempre que fueran morales y claras. Siempre distinguió entre ideología y conducta ética”. Por eso criticó los enjuagues que Gómez de la Serna y Jorge Guillén hicieron con su pasado. Por eso lloró amargamente la muerte en la batalla de Teruel de su sobrino, enrolado en las filas de Falange, que murió “equivocado” pero “fiel”: “Pobre iluso”, escribió su tío bajo su retrato. Aquella muerte sumió a Juan Ramón en la primera gran depresión del destierro. Pasó un año y medio sin escribir una sola línea.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/cultura/gran/novela/Guerra/Civil/elpepucul/20091227elpepicul_1/Tes

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