Posteado por: tucidides | 27 mayo 2010

Al descubierto el informe de la ‘discordia’

May 27, 2010

Por: Marcos Pérez y Laura Candelas
De: Diálogo / Especial para Diálogo

Como remedio a esa situación, el informe OAI-2007-18, según una fuente consultada por Diálogo, dio base a la aprobación de la polémica Certificación 98, que declaraba una moratoria en la otorgación de nuevas exenciones e imponía nuevos requisitos, como un promedio más alto para cualificar (de 3.50 a 3.75) y obligaba a los estudiantes a escoger entre la exención de matrícula o ayuda económica o becas.

Llama la atención que el informe OAI-2007-18 recibió una clasificación de “Satisfactorio”. Una nota al pie de la primera página del documento explica que esta evaluación se refiere a “opciones de clasificación (calidad del área auditada): Excelente, Bueno, Satisfactorio, Marginal, Deficiente”.

El informe “confidencial” de 23 páginas (con fecha de 14 de enero 2010), del cual Diálogo obtuvo copia, evaluó la otorgación de exenciones de matrícula durante el cuatrienio del 2004 al 2008 en los recintos de Río Piedras, Mayagüez, Ciencias Médicas, Cayey, Carolina y Bayamón “los cuales representaron un 82% del total monetario de las exenciones otorgadas”.

“Durante el periodo sujeto a nuestra auditoría (cuatro años fiscales) el sistema de la UPR otorgó un total de 76,108 exenciones de matrícula por diversos conceptos, para un promedio de 19,027 por año fiscal. Estas exenciones ascendieron a un total de $47,021,477 para un promedio de $618 por exención concedida” durante los cuatro años.

Tras la evaluación del proceso de otorgación de las exenciones en los recintos mencionados, la OAI encontró “desviaciones”, principalmente en Mayagüez y Cayey, “que tuvo un impacto para la institución (UPR) de $2.6 millones durante el periodo auditado”.

La exención de matrícula, según establecido en el año académico 1990-1991 por el entonces Consejo de Educción Superior (CES), se otorga a estudiantes regulares que, a nivel sub graduado tengan una carga académica de 12 créditos y ocho créditos a nivel graduado, que mantengan un promedio de 3.50 y que estén en el 5% superior de su clase.

Aunque el informe aclara que las exenciones se otorgan según lo estableció el CES, insiste una y otra vez en la necesidad de “aprobar reglamentación para las exenciones de matrícula de honor que incluya criterios específicos que no den margen a diversas interpretaciones y establecer criterios o normas de aplicación general para la concesión de las demás exenciones”.

Ejemplo de “las desviaciones”, según el informe, fueron que el RUM no otorgaba exención de matrícula a los estudiantes graduados y que en Cayey “realizamos un computo a base de estudiantes regulares durante dicho periodo y estimamos que se otorgó un 55% de exenciones en exceso lo que presentó aproximadamente $742,000” entre 2004 y 2008. El informe no da más detalles.

“El Registrador de la UPR en Cayey aceptó el hallazgo”, es todo lo que dice. “También, indicó (el Registrador de Cayey) que en la Junta de Registradores hay consenso que el promedio mínimo debe ser de 3.75 y que entiende que la Vicepresidencia de Asuntos Académicos preparó un informe sobre este asunto”.

De acuerdo al documento obtenido por Diálogo, existe un borrador desde mayo de 1991, el mismo año que el CES aprobó los requisitos vigentes, con propuestas de cambios que incluyen el aumento del promedio de los estudiantes a 3.75.

Para sus recomendaciones, que resultaron en la Certificación 98, el informe de auditoría tomó como ejemplo los casos de cinco estudiantes en Cayey y otros cinco en Bayamón. De los cinco de Cayey se encontró que se le otorgó la exención sin cualificar a tres y en el caso de Bayamón “encontramos que a un estudiante (20% de la muestra) se le concedió exención sin ser estudiante regular”.

“En la UPR en Cayey estos casos tuvieron un impacto económico para la institución de aproximadamente $1,120 y en la UPR en Bayamón de $6,360”, indica el informe.

Añade que “el Registrador en la UPR en Cayey nos indicó que en estos casos en particular, las exenciones se otorgaron a base de los créditos prematriculados. Considera que la responsabilidad de esta situación es compartida entre la Oficina de Recaudaciones, que debe verificar el número de créditos matriculados durante el proceso de matrícula, y la Oficina del Registrador que debe verificar los datos luego de la matrícula”.

El informe recomienda “realizar un estudio que proponga un método para conceder las exenciones de matrícula de honor a base de criterios específicos que no den margen a diversas interpretaciones por las unidades del Sistema Universitario. Una vez finalizado (el estudio) presentarlo a la Junta de síndicos para su aprobación”.

JS sugiere cambios a la Certificación 98

El pasado sábado 22 de mayo la Junta de Síndicos enmendó la Certificación 98, mediante la aprobación de la Certificación 128, la cual reforma el lenguaje utilizado en el documento anterior y elimina la prohibición de recibir exención de matricula y beca o ayudas económicas.

Sin embargo, ya transcurridos 35 días de huelga estudiantil, aún los universitarios y la Administración negocian un acuerdo sobre el lenguaje a utilizarse finalmente sobre este asunto, eje central de los reclamos estudiantiles.

CERTIFICACION 128

Certificacion 98 Junta de Sindicos UPR

Fuente: http://dialogodigital.com/en/upr-extramuros/2010/05/al-descubierto-informe-discordia

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