Posteado por: tucidides | 31 mayo 2010

De La Torre, tenga dignidad, no mienta más

Por: Alexis Morales Fresse, Síndico Estudiantil de la UPR (1997-98)

29 de mayo de 2010

Me asombra tanta deshonestidad por parte de señor Presidente de la UPR, José R. De La Torre Martínez, en su mensaje del 26 de mayo de 2010, y en los anuncios que ha publicado recientemente en los periódicos del país. Es como si el fantasma de José R. De La Torre Martínez, el otro, el que se llama exactamente igual, el que nadie conoce, el que fue deshonesto en el examen de reválida de derecho y recibió un In re del Tribunal Supremo en el 1975, encarnara en éste que es Presidente de mi universidad. A este don De La Torre le queda tan grande la silla de presidente, la Torre y la Universidad misma, como grande le quedaba la toga al otro, a juicio del Tribunal en su decisión de entonces.

Lamento sobremanera sus palabras desacertadas y llenas de malas intensiones para con nuestra casa de estudio, investigación, servicio y discusión enérgica de las ideas.

Que este Don se entere, mi universidad no es la casa de sumisión que nos pretende imponer a fuerza de la macana, la intimidación o la propaganda. ¡Y jamás lo será!

El grito del señor J. R. que exclama un ‘está bueno ya’, no se merece respuesta. Sin embargo, mis compañeros estudiantes y la gesta que se lleva es en representación de todos los que estamos, los que fuimos y los que vendrán, y sí merece solidaridad, apoyo y voces que desmientan a este De La Torre y todo lo que representa su discurso y sus determinaciones.

Como verdaderos universitarios nuestra verdad es más poderosa que la suya, por que nace de la participación, de la democracia, de los que tienen el valor de sacrificarse y luchar por que nuestra universidad sea mejor cada día, para que contribuya a un mejor país y una mejor sociedad; un mejor mundo. Su verdad, de poco valor para mi, pretende reducir mi universidad a una máquina de producción, mercadeo y venta de títulos y certificados.

¡Está bueno ya! Que se detenga en su empresa mecanicista y reduccionista, y de tratar de deslegitimar los reclamos estudiantiles de siempre, por que son los de hoy, los de ayer, y serán los mismos del mañana; sean en una voz o en diversas multitudes. Tratan de participación real y efectiva, de educación pública, accesible y de excelencia. Es un honesto intento de proteger el ‘bien público’ que es la UPR y su rol social. Es una exigencia de que en vez de recortes a mansalva y violaciones a la autonomía universitaria, se geste una reforma desde adentro, pensada, con los mejores intereses institucionales y del país. En este último escenario, un Presidente con los pantalones en su sitio y a la altura de nuestra universidad, tramitaría la discusión y canalizaría el proyecto de una institución renovada ante los foros internos, y en una sola voz ante los externos.

Que tenga dignidad, no mienta más, y lo diga claramente. Que acepte que no está dispuesto a asumir el desafío y que pretende que el sector estudiantil cargue con la pesada responsabilidad de la crisis que otros han provocado. Esto por que no tiene la valentía, ni la voluntad política. No tiene el coraje que se necesita de un señor Presidente, con una sola cara y una sola identidad.

Definitivamente este señor de sus señores quiere que sigamos discutiendo los siete millones de las exenciones, mientras cobardemente y por la cocina nos trae el aumento en los cargos contra el bolsillo del estudiante, amen de que se reciben becas federales. Su objetivo es consumir en su proyecto de financiamiento de la crisis de sus $200 millones, cada dólar que el estudiante recibe de beca.

Pobre de él que agota lo que queda de su presupuesto de vida deshonrado al país. Que lo sepa bien, los pueblos no olvidan.

¡Ah!, y tiene hasta el lunes próximo, 7 de junio, para irse de nuestra casa.

¡Que vivan por siempre los estudiantes!

Fuente: http://www.facebook.com/note.php?note_id=131041973577990&id=116759778357742

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